diciembre 3, 2021
Pero la Prevención de los riesgos no se limita a una mera reducción de los daños, unida al cuidado de las condiciones de trabajo va más allá, contribuye de forma notable a mejorar el rendimiento, la eficiencia y la competitividad de la empresa de múltiples formas:

Toda actividad preventiva en el ámbito laboral pretende en primera instancia evitar los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. La promoción de la Prevención de Riesgos Laborales en el ámbito empresarial requiere de instrumentos de concienciación que ofrezcan a las empresas datos objetivos para impulsar un cambio en su visión acerca de los aspectos económicos de la Prevención. Las empresas necesitan información que confirme que la Prevención es una inversión y no un coste empresarial.

La política preventiva de la empresa ha de estar orientada hacia la integración eficaz de la Prevención de Riesgos Laborales en el sistema de gestión de la propia empresa. A largo plazo esto será beneficioso tanto para el trabajador, como para la empresa y la sociedad en general. El trabajador, porque es el primer afectado por los accidentes laborales y las enfermedades profesionales. Las empresas, porque mejoran su rentabilidad. Y la sociedad, porque las Administraciones reducen el elevado coste social de la siniestralidad laboral, pudiendo optimizar el empleo de sus recursos económicos en beneficio de los ciudadanos.

Los accidentes de trabajo constituyen una cuantiosa fuente de generación de costes, especialmente para las pequeñas empresas, en las que pueden tener una importante repercusión sobre sus resultados económicos. Pero la Prevención de los riesgos no se limita a una mera reducción de los daños, unida al cuidado de las condiciones de trabajo va más allá, contribuye de forma notable a mejorar el rendimiento, la eficiencia y la competitividad de la empresa de múltiples formas:

  • La salud y la calidad de vida de los trabajadores mejoran , lo que se traduce en un mayor rendimiento y una mayor calidad de vida en su trabajo .
  • Un entorno de trabajo adecuado y una atención a las personas crean un clima de confianza que favorece la motivación de los trabajadores, asi como la identificación con la empresa y sus objetivos .
  • Invertir en prevención y formar a los trabajadores aumenta sus potencialidades, los prepara para el correcto desempeño de sus tareas y favorece su creatividad.
  • Una cultura preventiva en la empresa mejora la imagen de la misma, con el beneficio que esto supone en sus relaciones con proveedores , clientes y en con la sociedad en su conjunto.

Demostrar esta rentabilidad no es tarea fácil. Un método eficaz para lograrlo es hacer estimaciones económicas. Por un lado, de los costes totales que conlleva la Prevención y, por otro, de los ingresos o beneficios derivados de la misma. La comparación de ambas partidas permitirá obtener el rendimiento de la gestión de la Prevención de Riesgos Laborales. Pero los análisis convencionales no son suficientes. Es preciso considerar a través de una serie de indicadores, los beneficios intangibles que aporta una acertada política en relación a las condiciones de trabajo

Se presentan a continuación los conceptos más habituales agrupados en cuatro grandes apartados:

  • Siniestralidad laboral
  • Inversiones en PRL
  • Gastos o pérdidas derivados de la materialización de accidentes
  • Beneficios de la PRL

El término siniestralidad laboral hace referencia a la frecuencia con que se producen siniestros con ocasión o por consecuencia del trabajo. En relación a las inversiones en Prevención, Josep Castells establece una primera clasificación según las inversiones se destinen a la gestión de la Prevención o la articulación de medidas preventivas:

  • Si bien las inversiones destinadas a mantener el sistema de gestión de la PRL son aquellas encaminadas a poner en marcha las actividades o acciones de caracter administrativo .
  • Las enfocadas en los medios técnicos , el establecimiento de procedimientos de trabajo o la protección de los trabajadores constituyen las inversiones destinadas a la adopción de medidas preventivas .
  • Costes derivados de la gestión administrativa de la PRL
  • Costes derivados de la adopción de medidas preventivas

Existen tres grandes tipos de costes. Las dos primeras partidas, costes de mano de obra directa y de materiales de producción, hacen referencia a los costes directos y no asegurados. La última, los costes generales, se circunscriben a
pérdidas indirectas de la materialización del accidente, que generan costes no asegurados a la empresa.

La rentabilidad de la Prevención se puede medir en función de los beneficios que origina la inversión realizada por las empresas en esta materia, que obtendrán una doble fuente de ganancias y recompensas según la naturaleza tangible o intangible de las mismas.

Tal y como se ha anotado anteriormente, los ingresos que se generan como efecto directo de la aplicación de las medidas preventivas tienen una doble naturaleza claramente diferenciada: ingresos tangibles e ingresos intangibles. Los ingresos tangibles vienen a representar, por una parte, el ahorro de los costes que supone la reducción de fallos que se obtiene como consecuencia de la aplicación de las medidas preventivas. Asimismo, la aplicación de estas medidas puede representar mejoras de la productividad ya que se logra reducir las interrupciones y pérdidas de los procesos productivos. No obstante, la relación entre el beneficio de las empresas y la Prevención no se circunscribe únicamente al ahorro en el coste de los accidentes o las mejoras de productividad.

La importancia de las variables intangibles se pone de manifiesto a raíz de la aplicación de los métodos de evaluación de la calidad en las organizaciones empresariales. En este sentido, ha sido la aplicación de los sistemas de gestión de la calidad la que ha facilitado la introducción del concepto de intangibles refiriéndose con él a aquellos gastos que son difíciles de identificar, que no tienen un valor contable o cuya valoración se rige por criterios esencialmente subjetivos. Una definición que se efectúa en la medición de los costes de la no calidad, pero que es perfectamente aplicable en el análisis económico de la siniestralidad laboral.