diciembre 3, 2021
La necesidad de vislumbrar posibles escenarios empresariales y de adoptar actuaciones que preparen las estructuras internas para el futuro es cada vez más patente. El ámbito de la prevención de riesgos laborales no es ajeno a ello. En consecuencia, cada vez se hace más necesario aplicar la planificación estratégica a la prevención de riesgos laborales.

Actualmente vivimos inmersos en unas circunstancias extraordinarias, en un entorno altamente volátil, complejo, incierto y ambiguo que otorga a la dimensión y gestión estratégica de las organizaciones un papel fundamental para poder abordar con éxito la continuidad y supervivencia de nuestras organizaciones.

En este contexto, y más teniendo en cuenta el origen de riesgo biológico asociado a la situación de crisis y pandemia generada por el SARS-CoV-2, la revisión, el refuerzo, la integración y la dinamización de nuestros Sistemas de Gestión de la Seguridad y la Salud en el Trabajo (en adelante SGSST) toman una especial relevancia para poder hacer frente eficazmente a los nuevos retos, riesgos y amenazas existentes, pasando a convertirse en un factor estratégico clave para el éxito. No hay que olvidar que la situación actual también presenta grandes oportunidades a los responsables en materia de prevención de riesgos laborales para revisar, empoderar e impulsar su rol a nivel organizacional.

¿Qué es la gestión estratégica?

Es la creación de una posición única y valiosa en el mercado, que desarrolle ventajas competitivas sostenibles, a través de un conjunto de actividades propias y diferenciales, perfectamente integradas entre sí.

¿Qué es un plan estratégico?

Un plan estratégico es un proceso documentado de carácter analítico, que permite a una organización dar respuesta a las siguientes preguntas:

  • ¿De dónde venimos?
  • ¿Dónde estamos?
  • ¿Dónde queremos y podemos plantearnos ir?
  • ¿Cómo vamos a hacerlo?
  • ¿Cuál es el ritmo deseado y factible?
  • ¿Qué recursos necesitamos y de cuáles disponemos?
  • ¿Qué valor se va a generar?

¿De qué herramientas disponemos para desarrollar las actividades de planificación e implementación estratégica?

Podemos considerar entre muchas otras, las siguientes herramientas metodológicas:

  • Brainstorming
  • Matriz DAFO
  • Matriz de evaluación de factores externos (EFE)
  • Matriz de evaluación de factores internos (EFI)
  • Diagrama de Ishikawa
  • Análisis estructural / Planificación prospectiva
  • Análisis competitivo: modelo de las cinco fuerzas de Porter
  • Matriz de perfil competitivo (MPC)
  • Matriz de poder / influencia
  • Análisis de materialidad
  • Cuadro de mando integral / Balanced Scorecard

¿Cuáles son las competencias y los factores clave de éxito que debe poseer un responsable de PRL para abordar con éxito un proceso de planificación estratégica?

  • Integridad y coherencia
  • Liderazgo y compromiso
  • Conocimiento del contexto y requisitos de referencia aplicables
  • Capacidad de análisis, proyección y toma de decisiones
  • Capacidad de convicción, motivación e integración
  • Capacidad para gestionar conflictos y negociar
  • Objetividad y realismo
  • Rigor metodológico
  • Trabajo en equipo – Participación – Inclusión
  • Espíritu crítico y constructivo
  • Transparencia – Comunicación
  • Monitorización
  • Flexibilidad – Gestión del cambio
  • Orientación a la satisfacción de las partes interesadas
  • Entusiasmo

La necesidad de vislumbrar posibles escenarios empresariales y de adoptar actuaciones que preparen las estructuras internas para el futuro es cada vez más patente. El ámbito de la prevención de riesgos laborales no es ajeno a ello. En consecuencia, cada vez se hace más necesario aplicar la planificación estratégica a la prevención de riesgos laborales.

¿Por qué es importante la planificación estratégica en el PRL?

La inadecuada gestión de la seguridad y la salud, entendida en su sentido más amplio, puede dar al traste con la viabilidad o continuidad de un proyecto empresarial, siempre que los riesgos tecnológicos puedan resultar relevantes, más aún en estos momentos de alta sensibilidad social, que por cierto aplaudimos cuando se manejen criterios técnicos sin entrar en una infundada alarma social.

Cómo se realiza un plan estratégico de PRL

Para configurar un plan estratégico en seguridad y salud (PESST), se precisa:

  • Conocer la legislación preventiva actual y las expectativas legislativas futuras: en efecto, el primer paso es conocer la legislación actual y el nivel de cumplimiento actual en la empresa, así como las previsibles evoluciones futuras de esta legislación. Evidentemente, el cumplir con la legislación en prevención será una condición de contorno para la empresa, tratándose de un requisito a superar o que al menos sea coherente con el PESST a implantar.
  • Objetivos generales en materia preventiva y responsabilidad social corporativa: cada empresa tiene unos objetivos generales diferentes, pero es imprescindible que estén bien definidos para que las acciones siempre vayan encaminadas en dicha dirección. En el ámbito de la SST, además del cumplimiento legislativo, resulta evidente el otro gran objetivo a alcanzar: el Cero Accidentes y Daños de un modo estable.
  • Principales amenazas, debilidades, fortalezas y hasta las oportunidades para conseguir el objetivo de Cero Accidentes y Daños: en efecto, es necesario analizar las amenazas, debilidades, fortalezas y oportunidades para conseguir este Objetivo. Para ello, se deben analizar tanto las cuestiones internas como las externas, de nuevo en el contexto actual y en el previsible.
  • Construcción del Modelo Cero Daños y de sus Indicadores: hay quien sostiene que el enfoque moderno de la gestión de la prevención de riesgos laborales y de la seguridad, en definitiva, pasa por realizar la Investigación del Preaccidente (es decir, hacer la Investigación del Accidente antes de que ocurra, para adoptar las medidas correctoras que lo eviten en el futuro).

Nosotros somos partidarios de acompañar esta metodología de la Investigación del Preaccidente con la del Modelo Cero Daños: diseñar la cadena de actuaciones que llevan a Cero Daños. Estas actuaciones dejarán un rastro (medible, en forma de Leading Indicators), que serán el corazón del PESST.

En efecto, el Modelo cero Daños será, en definitiva el PESST, cuyos elementos, incorporados en la gestión diaria de la Compañía, en su Organigrama, en sus Funciones y Responsabilidades, en sus Reportes, en el Dimensionamiento de los diferentes puestos, en la Dotación de los respectivos recursos, y en sus Controles, garantizarán, si todo funciona como es debido, el Cero Daños.