diciembre 3, 2021
Un liderazgo en prevención, es una buena estrategia para mitigar los posibles riesgos en el trabajo, a la vez que promueve una cultura de la seguridad basada en el autocuidado y la comunicación permanente entre trabajadores y los puestos directivos. Recurrir al análisis de los riesgos y la adopción de medidas preventivas acordes, influye de manera positiva en el rendimiento de toda empresa.

La Gerencia de SST y PRL debe de idear estrategias que promuevan y promocionen las acciones que se encuentran contempladas en sus políticas sobre la SST. Incluir esta política de la seguridad laboral como un valor corporativo, es la catapulta que ayudará a garantizar el correcto funcionamiento del sistema de seguridad, la conformación de ambientes de trabajo seguros y saludables, y ese vínculo recíproco con los trabajadores, al momento de poner en práctica las acciones de prevención y control de riesgos.

El compromiso entonces, debe ser un liderazgo activo, de ejemplo y motivación por parte de las directivas. No basta con hacer lo legalmente mínimo, sino también llevar a cabo prácticas que se reflejen desde la alta dirección, así como ofrecer trabajos seguros, integrales y con posibilidades de integrar la vida personal con la laboral.

Un liderazgo en prevención, es una buena estrategia para mitigar los posibles riesgos en el trabajo, a la vez que promueve una cultura de la seguridad basada en el autocuidado y la comunicación permanente entre trabajadores y los puestos directivos. Recurrir al análisis de los riesgos y la adopción de medidas preventivas acordes, influye de manera positiva en el rendimiento de toda empresa.

 Los 3 aspectos importantes en el liderazgo preventivo de los Gerentes de SST y PRL

1. Liderazgo eficaz y sólido: un liderazgo firme y el compromiso de los directivos en la seguridad y salud, se constituirán como objetivos estratégicos de la empresa.

2. Participación de los trabajadores y compromiso constructivo por su parte: una participación activa por parte de los trabajadores garantizará el éxito de una cultura que promueva la seguridad y la salud, a través de una comunicación permanente entre directivas y trabajadores, el suministro de información, la formación continua y una colaboración reciproca para resolver los problemas.

3. Evaluación y revisión continuas: el seguimiento permanente y la conformación de informes permitirán fortalecer la seguridad y salud en el lugar de trabajo.

Son los Gerentes en Seguridad y PRL los que deben procurar que el bienestar de sus trabajadores sea un tema prioritario en sus objetivos. Implantar acciones que promuevan una cultura de la prevención, se reflejarán en el desempeño de sus trabajadores, en su cuidado integral, en menos accidentes laborales, en la disminución del absentismo, en un crecimiento en la rentabilidad de la organización, y entre otras ventajas, en el aumento del prestigio y reputación de la organización ante sus clientes y otros actores que hacen parte de su entorno.