diciembre 3, 2021
El Liderazgo Preventivo tiene por finalidad conseguir, progresivamente, la extensión de la Cultura Preventiva por toda la organización

Los profesionales de la prevención de riesgos laborales (PRL) deberían actuar como líderes para influir en la organización y conseguir que los directivos incrementen su liderazgo asociándolo a procesos de cambio exitosos.
El liderazgo es un proceso dinámico, que depende del líder, de la influencia que implica a los colaboradores, de la situación y obtención de una meta u objetivo común de grupo. El liderazgo es una condición y una cualidad de la estructuración del grupo.

¿Qué es el liderazgo preventivo?

El Liderazgo Preventivo tiene por finalidad conseguir, progresivamente, la extensión de la Cultura Preventiva por toda la organización, empezando por que los Directivos, y mandos intermedios, dispongan de los conocimientos necesarios en PRL, para que puedan ejercer unas funciones de dirección y control bajo el paraguas de la prevención.

Además, para que esto pueda materializarse, es muy importante fomentar la comunicación entre todos los trabajadores de la entidad, con independencia de su cargo. Se debe establecer una relación de confianza y reciprocidad, que permita a cualquier trabajador dirigirse a los puestos de dirección para abordar posibles problemáticas.

Los líderes de las organizaciones, la dirección y la cadena de mandos, son los responsables de educar, mantener y controlar la cultura preventiva en sus organizaciones. Son los que deben velar por mejorar la percepción de riesgos en sus trabajadores. Deberán truncar los hábitos adquiridos y con el tiempo cambiarlos por actos y actitudes seguras que no representen riesgos, accidentes y costes a las organizaciones.

Los buenos líderes conocen todas sus fichas. Conocen como influir en todos y cada uno de sus trabajadores. Conocen sus necesidades y sus competencias. Son estrategas, y saben cómo desarrollar a sus colaboradores haciendo uso de la escucha activa y de la complicidad con sus equipos para lograr un objetivo común.

Creación de una cultura preventiva

La prevención de riesgos laborales bien gestionada es determinante para generar el clima de diálogo, confianza y aprendizaje que propicia, no solo el buen hacer de los mandos, sino también una cultura de liderazgo en donde las personas, trabajando en condiciones seguras y saludables, encuentren significado en su trabajo para crecer profesionalmente y actuar de manera eficiente y ejemplar e influir en comportamientos ajenos.