diciembre 3, 2021

Prevención de Riesgos Laborales : Inversión muy rentable para tu empresa

La actual crisis por la pandemia del Covid 19, ha llevado a muchas organizaciones a tener que reducir costes, en algunos casos de forma drástica para poder sobrevivir. Es evidente que esta reducción también afecta a los Sistemas de Prevención de Riesgos Laborales.

Debemos de considerar la Prevención de Riesgos Laborales como una inversión en toda regla, y no solo por  cubrir una serie de exigencias formales frente a actuaciones de la Autoridad Laboral, sino por otra serie de factores generadores de ahorro y productividad.

Invertir en prevención puede llevarnos a reducir la tasa de accidentes, ahorrando los gastos derivados de los mismos. Tales gastos son lo generados por interrupción de la actividad productiva; reemplazo de trabajadores afectados con el consiguiente gasto de tiempo y dinero derivados de procesos de selección, formación y adaptación de nuevos recursos humanos; menor producción del trabajador lesionado, ya sea por causas físicas, psíquicas o de motivación; pérdida de prestigio de empresas con alta siniestralidad laboral; daños materiales en equipos e instalaciones;  y en su caso, coste derivado de sanciones impuestas por la Administración Pública, como pueden ser sanciones de la Inspección de Trabajo, recargos o abonos en relación a cotizaciones y prestaciones de la Seguridad Social derivadas de contingencias profesionales, y limitaciones a la facultad de contratar con la Administración.

La actual crisis por la pandemia del Covid 19, ha llevado a muchas organizaciones a tener que reducir costes, en algunos casos de forma drástica para poder sobrevivir. Es evidente que esta reducción también afecta a los Sistemas de Prevención de Riesgos Laborales.

Sin embargo, en el Congreso Mundial sobre Seguridad y Salud en el Trabajo se presentó un nuevo estudio coordinado por la Asociación Internacional de la Seguridad Social sobre coste y beneficios de la inversión en Prevención, en el que queda patente que la Prevención de Riesgos Laborales es una inversión beneficiosa para cualquier organización.

Según este informe de cada euro que una empresa invierte en prevención puede esperar un rendimiento económico de 2.20 euros.

Dejar de invertir en prevención puede ser una opción, siempre y cuando no se produzca ningún accidente en la empresa.  Reducir la inversión en prevención supone deshumanizar el trabajo y no tener en cuenta a la persona, es decir, perder el componente humano en el entorno laboral.

Si se quiere tener en cuenta, exclusivamente,  un factor económico dejar de invertir en prevención puede suponer ahorrar  a muy corto plazo y perder a largo plazo, ya que la prevención supone:

  • Menor absentismo en el trabajo
  • Menor número de accidentes
  • Menor tiempo perdido por el trabajador accidentado.
  • Menos interferencias en la producción
  • Reducir  pérdida de negocio.
  • No tener que asumir incumplimientos en este tema
  • Evitar sanciones y multas.
  • Mejora la imagen de la empresa hacia el exterior y, de forma notable, internamente. Personal mejor motivado y orientado a un trabajo efectivo.

Por si el rendimiento en positivo no fuera aliciente suficiente para apostar en el ámbito de la PRL, el no hacerlo puede acarrear toda una serie de efectos negativos. Reducir, o incluso  eliminar, la inversión en prevención, además de deshumanizar a la empresa, poniendo en evidencia que su preocupación por la salud y seguridad de sus empleados es nula, aumenta las posibilidades de que se incrementen los costes en esta materia a medio-largo plazo.

La no prevención implica cuantiosos costes imputables a la empresa. En términos monetarios, estos dichos costes se concentran en:

  • – Dinero invertido por la empresa para facilitar el retorno al trabajo del empleado accidentado.
  • – Reparación de máquinas dañadas como consecuencia de accidentes.
  • – Aumento del absentismo.
  • – Coste económico por las bajas por enfermedad.
  • – Rentabilización no médica: asesoramiento, preparación y ajustes del puesto de trabajo para facilitar el retorno al trabajo del trabajador accidentado.
  • – Costes por la investigación del accidente.
  • – Indemnización de las víctimas.
  • – Costes asociados a procesos legales y sanciones etc.

En términos no monetarios, la cosa no mejora. Los daños que pueden afectar a tu empresa son mucho peores.

La falta de seguridad en el entorno de trabajo puede comportar un grave deterioro del clima laboral, ya que nos encontraremos con trabajadores totalmente desmotivados. Esto, a su vez, propiciará la aparición de tensiones de los empleados contra la propia organización.

La no prevención, no solo cobra un gran protagonismo en la actitud del empleado frente a la empresa, sino en la visión que la sociedad en general tiene sobre ésta. No adoptar las medidas correctas en PRL puede conllevar a una mala reputación empresarial. Todo ello se acabará traduciendo en un empeoramiento de la rentabilidad, productividad y competitividad.